Hisotoria de los celos y la celotipia :

 Os presento al erudito, filósofo y humanista Luis Vives.

En su obra cumbre, “de anima et vita” encontramos un tratado filosófico y psicológico  sobre los celos y la celotipia.

Breve reseña histórica: Humanista y renacentista.  De familia judía, nació en la ciudad de Valencia, en cuya universidad inició sus estudios para más adelante, perseguido por la Inquisición, pasar a  París donde se especializó en filosofía y artes.  A partir de 1512 se instala en Brujas y Lovaina. Establece gran amistad con Erasmo de Rotterdam y con los humanistas más importantes de su época como Bude y Tomás Moro. Filósofo reformista,  en su obra "De subventione pauperum" analiza la situación de los marginados en su tiempo, buscando soluciones en las instituciones públicas por lo que algunos le consideran el primer socialista. Tras la muerte de Nebrija en 1522, la Universidad de Alcalá ofrece su cátedra a Vives, oferta que rechazó para impartir humanidades y jurisprudencia en la Universidad de Oxford por mediación de Moro. En Inglaterra permanecerá hasta 1528, año en el que Enrique VIII se separa de su esposa, Catalina de Aragón (Hermana pequeña de Juana la Loca). Vives se opuso a esa separación lo que le valió la cárcel, trasladándose tras su breve reclusión a Brujas donde continuó ejerciendo su docencia. De “Anima et vita” (Basilea 1538) es su obra de madurez y psicológica.

 

Luis Vives.  De Anima et vita. (El alma y la vida).

Basilea 1.538. Ed. Ayuntament de Valencia.

 

En su Capítulo XV: La envidia.

-4 modos de afrontar el “bien que toca en suerte a otro”:

            1: Nocivo para nosotros, nos priva de nuestros bienes,..nos perjudica.

            2.Codicia, envidia por el éxito ajeno, por el aumento de bienes del otro, sin perjuicio para nosotros.

            3. Que otros consigan lo que nosotros hemos conseguido, o lo que deseamos, o lo que hemos deseado sin poder conseguir: Los celos.

            “bienes que deberíamos tener y que no tenemos, o que se comparten con otros, cuando nos juzgamos como únicos merecedores”.

            4. El bien del otro nos duele por sí mismo, sin tener en cuenta nuestra utilidad.

            “es malo para nosotros que otros se encuentren bien” (genuina envidia)

 

Aritóteles Rhetor II, 10, 1387b

“disgusto por abundancia de bienes, que sentimos contra los iguales, o tenidos por tales, no porque nos afecte a nosotros, sino por causa de ellos”.

Ciceron Tusc. 4,7,16:

 “el pesar que sentimos por la propiedad del otro, la cual nada perjudica al envidioso”

“Nadie que confía en su valía envidia los bienes del otro”.

Ovidio Met. 2, 769-832

“Minerva manda a la envidia que infeste con su ponzoña a Aglauro”. (En una piedra).

 

¿Cómo define Luis Vives, en su “ De Anima et vita” en el siglo XVI.

 

LA CELOTIPIA. “Emulación acerca de la belleza”.

- Celotipia acerca de los hijo, hermanas,  madre, pupilos,..., encomendadas a nuestro cuidado,

 (No para gozar nosotros de su belleza, sino para que otros no lo hagan en contra de lo justo y lícito.)

-Que alguien en contra de nuestra voluntad, disfrute de una belleza, reservada para nosotros.

 

Origen de la celotipia:

-Del deseo de disfrutar: deseo de placer, de propiedad, o de posesión, o de honor.

-El placer es tan grande que sólo nosotros quisiéramos gozar de él.

-Deseamos poseerlo, y tememos su pérdida al compartirlo,

-No quisiéramos ningún socio para compartirla.

-Rechazamos y despreciamos lo que poseemos en propiedad si se hace común a otros.

-Gran afrenta para el marido la deshonestidad de la mujer.

 

¿De qué depende la celotipia?:

De acuerdo con las personas, los lugares, los tiempos, y ocupaciones.

El celoso, la persona de la que se cela, y aquella que motiva los celos.

 

-El celoso, si es suspicaz y lo interpreta todo desfavorablemente, presenta graves accesos de su enfermedad.

-Nuestro estado de ánimo hacia la persona:

-si irritados con ella: calumniar y disputar ante cualquier pretexto.

-si la amamos: el genuino amor es muy poco suspicaz, y se desvirtúa en los celos.

            (salvo el amor unidos a la concupiscencia)

 

-Según la persona: si la persona incita a la lujuria, si puede hacerlo, si se deja seducir por una belleza, si se empeña en provocarla, si posee atractivo con que poder agradar,..., circunstancias que generan celotipia y la sustentan.

 

Según el lugar:

- Geografía:   Los occidentales  y meridionales: mayor medida.

                        Los septentrionales: en menor medida.

-La casa:        si ésta no tiene acceso, si todo está cerrado y escondido,

si es un lugar sagrado o corriente,

custodiado o expuesto a la vista de muchos,

de amigos poco fieles, de curiosos y charlatanes,

o bien de un solo guardián prudente  y solícito.

 

-Según el tiempo: se ha de tener en cuenta la oportunidad, las prácticas religiosas, y si no disponen de él, ni el solicitantes, ni el solicitado.

-Según ocupaciones: comprometidas en graves asuntos, o muy ocupadas, un proyecto que tiene para ellas más importancia que el placer.

 

Clínica de la celotipia: excelente descripción clínica.

-Provoca inquietud día y noche,

-El celoso capta las murmuraciones más confusas, toda clase de rumores,

-Lo asume todo, lo amplifica dentro de sí con una falsa interpretación, muy injusta.

 

-Nace de los temperamentos suspicaces.

-Ella misma engendra personas suspicaces.

-Hace a estas personas proclives, por su crueldad, a las peores acciones.

-Se transforma en odio y rabia no sólo contra el objeto de los celos,

-El espíritu perverso arremete contra toda aquello que imagina ha dado alguna ocasión al delito.

-Venganzas muy crueles,

 

El mismo celoso, por la intensidad de su pasión se ha hecho violencia a sí mismo.

En las mujeres, no es menor esta perturbación, ni más llevadera su impaciencia.

 

Resolución de la celotipia.  ¿cómo acaba la celotipia según L. Vives?.

La pasión de la celotipia desaparece si se eliminan las causas,..

-Si ceden  las sospechas y credulidad.

-Con un llamamiento a la racionalidad, “evitar torturarse en vano”

-Algunas mujeres muy juiciosas, renuncian a ella como inútil y perjudicial, al no serles útil para doblegar el ánimo del marido.

-Otras, al comprobar que la incontinencia del marido no les es motivo de afrenta, sino de más gloria, soportan con serenidad el adulterio y separación de sus maridos.

 

..........................................................

Sigamos con la celotipia .

 

Recuperamos el excelente texto : La melancolía erótica.

De Jacques Ferrand. publicado por la  AEN. Sección  Historia. En 1996.

« De la maladie de l´amour, ou mélancholie érotique »  1623,

« Celos necesarios para el amor; pero, algunas veces peligrosos”.

Nos dice J. Ferrand.

 

Sobre como los celos, llevan a Menéalo, rey de Esparta, celoso de su esposa Elena, a declarar la guerra de Troya.

¿De qué te quejas Menéalo?. Te fuiste a Creta sin tu mujer, y pudiste serenamente separarte de tu esposa. En cuanto París la raptó, no pudiste sufrir su ausencia; se acrecentó el amor porque existió otro hombre.

Ovidio. Remedia Amoris. V 771-6

 

Plutarco: En: Moralia. “Si el amor no va acompañado de celos, no es activo ni eficaz

(celo para parecerse a personas de bien, esforzarse por alcanzar la vía de la perfección”)

 

Los celos se forman independientemente de lo que es, de lo que no es, y de lo que tal vez no será.    (En otros males, la pena no dura más que la causa)

 

“Los cuernos y los celos se celebran el mismo día”

“No hay alcoba tan secreta, en la que no puedan entrar gato o el lascivo”

Los celos se insinúan en el alma,.. la conquistan, la abaten, la tiranizan, dejando a los amantes pálidos, alelados, flacos, y les precipita a la desesperación, como Lépido y un millón más.

 

De los íncubos y súcubos.

Mujeres fecundadas por demonios íncubos: viudas atormentadas por melancolía erótica.

Súcubo: espíritu maligno disfrazado de algún cuerpo muerto para atraer a lujuriosos y tener relaciones con él.

 

La satiriasis y el furor uterino: ¿Una especie de melancolía?.

El priapismo o satiriasis de los hombres: “manía” en vez de “melancolía”.

 

..................................................

La celotipia según R. Burton.

Que nos dice nuestro “Demócrito el joven”, el erudito humanista inglés R. Burton, en su magno  texto “la anatomía de la melancolía”.

 

The Anatomy of Melancholy (Full title The Anatomy of Melancholy, What it is: With all the Kinds, Causes, Symptomes, Prognostickes, and Several Cures of it. In Three Maine Partitions with their several Sections, Members, and Subsections. Philosophically, Historically, Opened and Cut up.) written by Robert Burton which was first published 1621.

 

Los celos, sus equivocaciones, su nombre, definición, alcance, tipos distintos: de príncipes, padres y amigos. Entre las bestias y entre los hombres, antes

del matrimonio y  entre rivales,...

 

“Una variante de la melancolía amorosa, al igual que el amor heroico”

 “los hombres melancólicos son propensos a los celos

 “Los celos son una de las causas de la melancolía;

 “un síntoma y una pasión llena de furia, casi tan extendida como el propio amor..

 «No hay amor sin una buena dosis de celos; quien no siente celos, no ama»

Los celos se han descrito o definido como, cita a Juan Luis Vives.

 

«cierta sospecha que el aman­te tiene respecto a la persona a quien ama encendidamente, y que consiste en el temor de que él o ella puedan estar enamorados de otro»

“un deseo acuciante de disfrutar de un ser hermoso en solitario, de tenerla en pro­piedad sólo para sí”

 “el temor o las dudas de que algún extraño pueda participar o compartir el amor que uno tiene..”

 

Escalígero‑ «el temor de perder los favores de la persona a quien tanto se quiere» Cardano «celos de amor, y un tipo de envidia ante la posibilidad de que se nos engañe»`.

Petronio: «emulación furiosa de los amantes» , 

Geoffrey Chaucer 1º Cuentos de Canterbury.

 

 

Cuando esta pasión hace acto de presencia, resulta sumamente violenta, un tormento indescriptible, una tortura infernal, una plaga diabólica;

Cita a Ariosto (Orlando Furioso) .....es una furia, una fiebre perpetua, llena de desconfianza, de temor y tristeza, un martirio, un monstruo que se burla de nosotros

 

Es una inmensa difi­cultad, una carga sumamente insoportable, un corrosivo para cualquier con­tento, un disparate y una locura en sí misma...

 

Causas de los celos según R.  Burton . Quiénes son más propensos. Ociosidad, melancolía, impotencia, larga ausencia, belleza, lujuria: nada en sí mismas.

La seducción, según el momento, el lugar, las personas, las malas costumbres. Causas.

 

Los hombres del sur son de temperamento caliente y, por ello, más lascivos y celosos

 Italia y España, ...con tantos maridos celosos.. (cita a Erasmo)

En Alemania, Francia, Gran Bretaña, Escandinavia, Polonia y Moscovia la gente no está tan afectada por tan terrible enfermedad;

 

En Holanda, as jóvenes doncellas, , van de la mano con los muchachos cuando salen de casa o acuden a patinar sobre hielo ‑tal es la inocente libertad de que gozan‑, y se alojan juntos cuando están fuera de sus casas sin levantar sospe­cha alguna,

 

En Francia, los hombres suelen cortejar a las esposas de otros, las visitan y las acompañan del bracete por la calle, sin que nadie lo vea mal.

 

En la mayoría de los países nórdicos, los jóvenes y las doncellas bailan juntos con familiaridad, al igual que los hombres con sus esposas.

 

los españoles: vigilan a sus mujeres y no permiten que otros hombre se les acerquen, ni siquiera en las iglesias, excepto si un claustro les separa

 

Según Montaigne ¿esta contumaz pasión afecta más a las mujeres que a los hombres?..

Algunos dicen que las mujeres pelirrojas, pálidas, de ojos negros y voz aguda son sumamente propensas a los celos (cita nº 2240.)

 

Causas más específicas son las que siguen.

-La impotencia,

Cita: Comelio Galo: epigrama a su querida Licóride:

“...Y busca ya a otros jóvenes y otros amantes,

y me llama a mí viejo impotente y decrépito”

-En los ancianos, de naturaleza fría y seca, casados con mujeres «cuajadas de savia», jóvenes y lascivas..”

“Ella era joven, él era viejo,

y por ello temía ser un cornudo”  (cita nº 2246)

 

- El maltrato a la mujer: “es lo peor”.

“Él era celoso, y ella le hizo cornudo por mantenerla encerrada:

-Las sospechas infundadas y el maltrato son ya motivo suficiente para hacer que una mujer, que en otra situación habría sido honesta, quiera volar...

 

. «Cuando la mujer cree que su marido vigila, se siente más inclinada a pecar»

 «Pecan con más libertad, y se despojan de todo pudor»

 

.-Querer demasiado a la esposa, ¡¡Algunos hombres son siervos de sus mujeres¡¡

-  Perder el juicio por ella, ser demasiado afeminado, enfermar en lugar de la esposa,

 (los tiberinos, guardar cama en su lugar cuando ellas paren,...

«hechizado por su mujer, no podía estar alejado de ella ni un segundo; cuando salía fuera, llevaba su pañuelo próximo al corazón, y no bebía más que la copa en que ella hubiese posado antes sus labios»  (cita nº 2259)....(de Séneca)

 

-Si habitan en lugares sospechosos, como tabernas infamantes, o en las proximidades de un burdel o, (como añade Nevizzano), cerca de monjes y frailes,

 Marcial, entre los antiguos, arremetió contra esas mujeres que fingían una enfermedad para poder acudir a menudo a los baños:

“Tras abandonar a su esposo, llegó hecha una Penélope y se fue vuelta una Elena”.

 

-Las cortes de los príncipes, pues hay allí «demasiados pretendientes jóvenes dispuestos a hacer todo tipo de promesas ... ».

 

Síntomas de los celos según Robert Burton : miedo, pena, desconfianza,

conductas extrañas, gestos, ultrajes, encierros juramentos, juicios, leyes, etc.

 

Además de miedo y pena, que son comu­nes a toda melancolía,

Ansiedad de espíritu, desconfianza, acusa­ciones, pensamientos agitados,

Palidez, delgadez extrema, negligencia en los negocios y otras cosas semejantes;

 

Es una pasión muy vehemente, una perturbación furiosa, un dolor amargo, un fuego, una curiosi­dad perniciosa, una hiel que corrompe la miel de nuestras vidas, una locura, un vértigo, una plaga, un infierno.

 

Los hombres celosos se hallan más inquie­tos de lo normal, pierden «la bendición de la paz», (Crisóstomo), y aunque sean ricos, «los más desgraciados de todos»:¡, «nadie hay más triste que ellos», son más desconfiados de lo habitual.

 

 Los celos, dice Vives, «generan intranquilidad de espíritu día y noche.

El afectado capta cada palabra que oye, cada susurro, y lo amplifica en su mente

(al igual que hacen todos los melancólicos por otras razones),

hasta calumniar a otros con la mayor injusticia; malinterpreta cada cosa que se dice o hace, y es proclive a confundirse y pensar lo peor»


Síntomas de los celos: miedo, pena, desconfianza (2)

Espía todos los rincones, sigue todas las huellas, examina el mínimo detalle”

 

Los gestos extraños, la mirada fija, el ceño fruncido, la sonrisa burlona, los ojos que giran, las amenazas, las mira­das torvas, el paso roto, las interrupciones, las precipitaciones, las medias vueltas.

 

Y habrá ocasiones también en que se jacte y hable con corrección, pida perdón, bese y abrace, condene su precipitación y su insensatez, haga votos, proteste y jure que no volverá a hacerlo.

 

Enloquecerá, gruñirá y se comportará como un enajena­do: golpeará a su esposa, la arrastrará por el suelo, la echará de su casa, se la devolverá a su familia, querrá divorciarse inmediatamente, dirá que es una puta, etc.

 

Y de nuevo, poco a poco, con toda clase de sumisos cumplidos, la tratará correctamente, le hará entrar de nuevo, afirmará que la ama entraña­blemente, que es su dulce esposa, su adorable y delicada esposa, que no la abandonará, que no la cambiaría por un reino.

Acusando y desconfiando no sólo de extraños, sino incluso de sus hermanos y hermanas, de su padre y su madre, de sus amigos más próximos y queridos.

 

Vigila con detenimiento a quién mira, quién la mira a ella, qué dice y qué hace en las comidas y cenas, cuan­do está sentada o cuando está en casa o fuera.

 

Síntomas de los celos: miedo, pena, desconfianza, (3)

Siempre está inquirien­do, maquinando, mirando, escuchando, temeroso ante cualquier nimiedad: ¿por qué ha sonreído? ¿Por qué ha sentido compasión por otro, por qué le ha elogiado? ¿Por qué ha bebido dos veces por el mismo hombre? ¿Por qué ha deseado besarle, o bailar con él?  Una puta, no es más que una puta, una gran puta.

 

¿”No es ése un varón disfrazado de mujer? ¿No se esconde alguien en ese gran armario, 0 tras la puerta o el tapiz, o en alguno de los barriles?

¿No podría un hombre llegar hasta la ventana con una escalera de cuerda, o descender por la chimenea, o tener una copia de la llave, o entrar cuando él esté durmiendo?

 

Si corre un ratón, sopla el viento, golpea una contraventana, ahí está el villa­no, ahí está. Mas él ya lo ha decidido: nadie la verá, ni la saludará ni hablará con ella, no permitirá que ella se aleje nunca de su vista, ni para hacer sus necesidades.

 

Síntomas de los celos: miedo, pena, desconfianza, (4)

En múltiples ocasiones, dice Vives,

«quedan traspasados de locura y odio,  y acaban por suicidarse y matar a otros»

 

Caso clínico: Cita a:  Gómez de Castro, (Cisneros, arzobispo que fue de Toledo),

 Los increíbles celos de la reina Juana de España, (esposa del rey Felipe el Hermoso)

La rabia de los hombres es más violenta y mucho más frecuente.

El rigor con que los maridos celosos tiranizan a sus pobres mujeres en Grecia, España, Italia, Turquía, África, Asia y, en general, en todos los países de clima cálido.

«Las mujeres son vuestras como la tierra: labradlas como queráis»

(Mahoma, en el Corán,

 

Las encierran en sus casas, que son como prisiones para ellas, no toleran que nadie se les acerque o que se las vea por la calle.

Ni les está permitido recorrer ni hollar los llano”  (cita . 2375)

 

Ni siquiera deben mirar al exterior.

; «andan por la calle cubiertas con un velo»,

: no sólo las encierran, «sino que les ponen cerraduras en las partes pudendas”

“ tribus que cosen el sexo de las niñas nada más nacer” (cita nº 2379.)

Los hombres no creen en la honestidad de sus esposas

«si la noche de bodas no ven un paño manchado de su sangre menstrual».

 

.. Algunos hombres, dice Agustín, fuerzan a sus esposas a jurarles que son honestas, como si el perjurio fuese un pecado menor que el adulterio

 

Curación de los celos según Robert Burton: evitar las ocasiones, no estar ocioso; buenos consejos; condenarlos, no vigilarlos ni encerrarlos; disimularlos, etc.

 

A la reina Juana de España, a Complutum, (Alcalá de Henares), donde vivía por entonces Cisneros,

Si la mujer no es desho­nesta, el marido se preocupará y atormentará en vano; pongámonos, incluso, en lo peor: si él es un cornudo, la cosa ya no tiene remedio; cuanto más pien­se en ello, más agravará su propia desgracia.

 

¿Cuánto mejor no sería, en tal caso, disimular o contener los sentimientos?

 ¿Por qué temer lo que no tiene remedio?

«Muchas mujeres ‑dice Vives‑, cuando se dan cuenta de que no hay nada que hacer con sus maridos, prefieren tranquilizarse»

 

¿por qué tiene que creer que la mujer es solamente suya como bien privado?

 «Nosotras, las británicas, tenemos relaciones con unos cuantos hombres escogidos de la mejor clase,.. “

 

El Epigrama de Marcial podría aplicarse a todo el mundo:

«Eres el único dueño de todo esto .... », tus bienes, tierras, dinero y talento son sólo tuyos, «pero tu esposa, amigo Cándido, es un bien común»

 

Curación de los celos: (2)

En aquellos tiempos, marido y cornudo eran términos sinónimos.

Ni los soldados más bravos, ni los más valerosos espíritus pudieron evitarlo.

Todos han sido activos y pasivos, han puesto los cuernos o los han llevado.

 

Dejadles que se diviertan. ¿De quién no hablan por los mismos motivos?

. ¿Por qué exiges de tu esposa lo que tú mismo no haces?

 

Séneca  «No hay contento en la posesión de bien alguno si no se comparte», con la única excepción de éste; repito, de éste. Y ¿por qué de éste?

 

 Incluso lo que tú tanto aborreces puede resultar bueno para tu progenie: quizá vale más ser hijo de otro que tuyo...., pues tú quizá padezcas más enfermedades que un caballo, más deformidades de cuerpo y espíritu, poseas un alma corrupta, vivas en penosas condiciones.

 

A ninguna se la puede custodiar contra su voluntad, ni vigilar puedes su mente; aunque lo vigiles todo: cierra puertas y ventanas, que el adúltero estará dentro

«Es difícil vigilar lo que muchos desean»,

La mejor actitud, por tanto, es dejarles hacer su voluntad y concederles libertad absoluta, sin vigilancia nin­guna.

Yo, Penélope, seré siempre la mujer de Ulises. 2469

 

Curación de los celos.

Mediante la prevención, antes o después del matrimonio;

la comunidad de Platón; el matrimonio con una cortesana; los filtros y las prostitutas;

el matrimonio con una mujer de igual edad y fortuna, de buena familia, con educación y de buen origen; tratarlas bien, etc.

 

Platón, en su República, a fin de prevenir tales problemas, establecía que todo fuese de posesión común, incluidas las esposas y los hijos.

Observaciones de  César sobre los antiguos británicos

¡¡tenían diez o doce esposas asignadas a cada familia, o bien otros tantos hom­bres que mantenían promiscuas relaciones con todas ellas.

¡¡no una para cada uno, como entre nosotros, ni cuatro, cinco o seis para cada uno, como en Turquía.

 

Los nicolaítas (secta que fundó, según dice Agustín, Nicolás de Antioquía

Los anabaptistas de Münster, que podían tener relaciones con las esposas de otros hombres cuando les venía en gana .

 

0 como Mahoma, el seductor profeta, que podía yacer con mujeres según se le antojaba, para así engendrar profetas: doscien­tas cincuenta mujeres tuvieron trato con él, según dice el Corán, y tenía la capacidad de cuarenta hombres .

 

Entre los antiguos cartagineses, una vez al año se acostaban todos jun­tos.

Picard, un francés que inventó la nueva secta de los adamitas: iban tan desnudos como Adán y de vez en cuando celebraban or­gías.

 

Cuando el sacerdote repetía la exhortación del Génesis:

 «Creced y mul­tiplicaos»

«se apagaban los candiles del lugar donde se reunían y sin res­peto por la edad, persona y condición, al amparo de la oscuridad, cada hom­bre tomaba a la mujer que tenía más cerca»

...............................................

 

¡Hasta aquí, los excelentes textos de Luis Vives y R. Burton sobre los celos y la celotipia.

 

-Textos de referencia para el estudio sobre los celos.

1-Julián Marías. La educación sentimental.

2. CARLOS GURMENDEZ. Tratado sobre las pasiones:

3. Martha C. Nussbaum. La terapia del deseo.

      “Teoría y práctica de la ética helenística.”

4. Las Pasiones del Alma. René Descartes.

 

5. J.L. Vives. De anima et vita. (el alma y la vida)

6. Robert Burton , La anatomía de la melancolía.

7. Jacques Ferrand. La melancolía erótica

8. E. Regis. Tratado de Psiquiatría.

9. H. Ey. Tratado de psiquiatría.

 

-Períodos de tiempo a estudio.

1. Amor real y literatura erótica en el mundo antiguo.

2. El antiguo y nuevo testamento:

3. La poesía medieval: El Romancero. El amor cortés.

4. La escolástica: amor de benevolencia y de concupiscencia.

 

4. El florecimiento sentimental en el Renacimiento:

5. La España del siglo de Oro:

 

6. Las pasiones del alma en el pensamiento moderno.

7. La explosión del Romanticismo: