Semiología de la alineación de la persona: el “Yo psicótico” o delirante.

 

(se aconseja repasar también: Tratado de psiquiatria. H. Ey, P.Bernard y Ch.Brisset. 8ª edic  Toray-Masson 1.978.

 

            Queridos psicopatólogos y psicopatólogas.

            Queridos residentes de psiquiatría y psicología.  

 

Contra la alienación neurótica de la persona, en forma de miedos, represión, fobias, obsesiones y demás temores neuróticos, os presento la alienación psicótica del yo:  El yo delirante.

 

El Delirio: “un radical cambio en las relaciones del individuo con la realidad, en forma de ideas, creencias, vivencias, percepciones y pasiones.”

 

“La alienación de la persona es el delirio”,

(el delirio es ya su concepción del mundo y eje de su existencia).

¡una pérdida de la autonomía del ser¡. ¡ no una limitación neurótica en este caso¡

 

-El delirio como paradigma de la pérdida de libertad.

            -ver delirio de influencia, control, posesión, etc.

            -en el delirio paranoide y megalomaniaco, una nueva libertad ficticia, reivindica el dominio del yo, y hace creer al paciente “libre” de ataduras previa.

 

“Un nuevo yo, un yo delirante, se impone, y subordina la realidad pretérita y  biográfica del individuo a la nueva realidad.”

 

En el psicótico:

Concepción del mundo implicada en la noción del yo.

El yo vinculado a su Mundo, “ligazón existencial” constitutiva de la “Realidad” del ser-en-su-mundo.

Realidad, no sólo como el mundo físico, también el mundo humano que nos rodea, y el mundo psíquico o interior. (ver realidades “mundos de Popper”)

 

En relación a la vinculación de nuestro yo psicótico  con el mundo: opciones

 

   -Realidad autística: esquizoide. Incomprensión y presión del mundo, que lleva al  replegamiento autístico y ostracismo. “yo esquizofrénico”.

   -Negación e infravaloración del yo, hasta la “desaparición”: delirio depresivo.

   -Expansión hacia el mundo: aprehensión, dominio del mundo en el delirio maniaco.

   -Posición paranoide clásica: el yo recela, desconfía., “perseguido y perseguidor”.      

   -Posición paranoide agresiva, de confrontación, lucha reivindicativa, del yo paranoide.

   -Posición pasional, de dependencia amorosa, con el mundo:

      *de amor erotomaniaco. Recibir, ser amado.

      *de dominio, posesión, miedo a pérdida sobre el objeto amado: celotípico.

   -Vínculo con un mundo imaginario, sin barreras y sin leyes físicas, sin límites en el parafrénico expansivo, que crea mundos sustitutivos con nuevas estructuras y leyes físicas.

   -Ligazón caótica y desorganizada, confusional, en la esquizofrenia desorganizada, y delirium.

 

Valores de realidad que ligan al yo a su mundo.

-La ligazón: las creencias que asignan a todos los fenómenos del mundo su significado, y su grado de realidad para el yo.

-La cultura del medio y “presión social”.

-El pensamiento mágico predominante.

 

 

La alineación del yo:

¿cuándo el yo esta alienado?.

Inversión de las relaciones de realidad del yo con su Mundo.

 

El yo psicótico se manifiesta por síntomas (convicciones, juicios, actitudes, conductas, pasiones, etc,) que formas su ideal, su verdad, fuera de la realidad de los demás.

 

Evolución:

-A partir de la “vivencia delirante primaria”

-Un trabajo de germinación, de construcción, que da lugar a un sistema, a una concepción fantástica o a un laberinto impenetrable.

-Las ideas delirantes constituyen los temas que manifiestan la translocación de la existencia (Dasein), de la relación del yo con su mundo.

 

 

Semiología de la alineación de la persona: el “Yo psicótico” o delirante.

            Formas clínicas:

 

1. Expansión delirante del yo: ideas de grandeza y de megalomanía:

            -dueño del mundo, plástico y moldeable a los deseos del yo.

            -todopoderoso, divino, superdotado, extraordinario

            -objeto de un amor absoluto (erotomanía).

            -inspirado y profético, mesiánico.

 

2. La retracción delirante del yo:

            -negación del mundo

            -cataclismo cósmico,

            -de indignación moral y de culpabilidad.

            -de enfermedad, de ideas hipocondríacas.

            -y de frustración (de celos).

 

3. Pérdida de la unidad del yo, del dominio e intimidad del yo:

            Tipo: ideas de influencia, de control, robo pensamiento, etc.

 

4. Delirio de persecución. (perjuicio moral, físico, social, etc):

            “Punto de mira”. Combina la retracción, con la expansión del yo.

 

5. Delirio de la personalidad:  las ideas delirantes ya fijadas, se desarrollan y organizan la totalidad de la existencia.

 

Semiología de la alineación de la persona: el Yo psicótico o delirante.

Semiología clásica:

Mecanismos de producción, de extensión y de edificación del delirio.

 

Tipos clínicos:

-Delirios pasionales, que polarizan el yo: Una pasión guía o directriz.

            .a) de amor: Tema erotomaniaco, celotípico.

            .b)la reivindicación.

                        -egoísta: paranoide, egocéntrico querulante por el bien propio.

                        -altruista: filantrópico, reivindicación de justicia social, etc.

 

-Delirios sistematizados de persecución.

            Estructura sistemática y razonante. Intuición e interpretación.

-Delirios sistematizados de  influencia, control y posesión.

-Delirios interpretativos, de “causalidad”. (“delirio en red”)

-Delirio sensitivo,  de relación, de referencia.  (de K. Schneider): “esquizoneurosis”

 

-Delirios de imaginación de Dupré y parafrenias de Kraepelin.

Cronicidad, proliferación imaginativa, rica fabulación, falsificación del recuerdo. Concepción fantástica del mundo.

 

-Delirios de la psicosis afectiva: melancolía psicótica y manía delirante.

-Esquizofrenias:

            Existencia autística, un Mundo impenetrable, caótico, Un verdadero “mundo al revés”.

            Replegado y “vuelto” hacia las profundidades imaginarias del ser.

 

El delirio autístico del esquizofrénico forma un mundo interior y hermético: Neologismo, fórmulas enigmáticas, palabras abstractas y vagas, frases incoherentes, “ensalada verbal”, soliloquios, esquizoafasia, que llevan a la disgregación de la personalidad, e impotencia para la comunicación interpersonal.

 

-Delirios oníricos. Ensoñación delirante, con afectación nivel conciencia.

-Delirio ocupacional: Automatismo delirante “ocupacional”  en el delirium.

-Delirio histérico. Delirio disociativo, ficticio, imaginativo, psicogénico y reactivo a un trance histérico o vivencia traumática. Con regresión conductual y pseudodemencia.

 

----------------------------//----------------------------------

 

Posdata del  yo psicótico:

¡¡Esto no es DSM-IV, esto es fenomenología de la psicosis¡¡.

Y tú,    ¿cómo saber que yo soy psicótico?.

“Psicóticos son sólo los demás. Lo mío es real, no son alucinaciones”.

 

¿por qué la psicopatología clásica?.